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viernes, 3 de enero de 2014

CAFÉ FILOSÓFICO Nº2 EN EL RASTREL: DIFERENTES TIPOS DE AMOR


Para comenzar el Café Filosófico sobre los diferentes tipos de amor, se lanzó la pregunta de si existe el amor verdadero; y en el caso de existir, si ese amor es eterno. Luis nos dijo que para él sí existía el amor verdadero, aunque no tenía por qué ser eterno. De hecho, para él no es eterno porque no es finalizado para una sola persona, y nos recomendó el libro La isla de los hombres solos. Para Ramiro, el amor siempre es verdadero, porque si no hay amor, no hay verdad. Y Laura añade que no porque un amor termine ha de haber sido una mentira, por lo que para ella el amor también es verdadero. Para Ánder, el amor es un grado de relación, responde a las circunstancias. Brigitte Vasallo nos comenta en un artículo sobre el poliamor que “ese amor que te eleva a varios palmos sobre el suelo existe, lo hemos vivido. Lo que tal vez no sea tan real, ni tan espontáneo, ni tan benéfico es adjetivarlo necesariamente como único y eterno.”
Pero hablemos ahora de la (in)fidelidad. ¿Por qué se ponen los cuernos si nadie está obligado a mantener una relación sólo de dos? ¿Y por qué no ponerlos? ¿Y por qué culpar siempre a alguien? Para Marina, la infidelidad, evolutivamente, tiene sentido, justificando que si una hembra se aparea con más de un macho, los otros machos no van a querer matar a sus crías. Luis hace una pequeña intervención pidiendo que se tenga cuidado con los conceptos evolutivos, ya que se utilizan para explicar tendencias. Y Ramiro matiza que se está hablando, en ese momento, de sexo, y no de amor, que es el tema que nos ocupa. Hagamos de nuevo una referencia a Briggite para no salirnos del amor y, en este caso, como respuesta a las preguntas sobre “los cuernos”. “La culpa puede recaer en la persona infiel, convertida de inmediato en una zorra/un cabrón y que merece castigo (la soledad, el rechazo); también en la persona cornuda que no ha sabido darle a su pareja lo que necesita; o en la persona que se mete de por medio.”
Hagamos un ejercicio mental, pensad en una palabra que os sugiera la el concepto “amor” y en otra palabra que os sugiera el concepto “monogamia”. Para amor se dieron palabras tales como tranquilidad, pareja, fluir, aire, juego, complicidad... y para monogamia: respeto, celos, estabilidad, tranqulidad, concepto, contrato... Pero pensemos por un momento, ¿es necesaria la monogamia para que se den todas esas características relacionadas? María Pérez Conchillo escribió que “el poliamor se basa más en el amor que en el sexo y sus partidarios consideran que este sentimiento no tiene que estar restringido porque si quieres a alguien deseas lo mejor para esa persona, y eso incluye permitirle ampliar su vida amorosa y sentimental.” Existen seis formas de poliamor:
  • Polifidelidad: fidelidad establecida entre los miembros del grupo
  • Poligamia: una persona se casa con vari@s espos@s
  • Relación o matrimonio grupal: relación de un@s con otr@s
  • Relaciones conexas: cada persona con relaciones en diferente grado
  • Relación monopoliamorosa: un@ monógam@ y; el/la otr@, no
  • Clan o tribu: relaciones complejas de amor en base a la identidad o cultura
¿Somos polígamos por naturaleza y monógamos por educación? ¿Y amamos por puro egoísmo? ¿Concebimos el amor como propiedad? ¿No sería mejor amar hasta tal punto que la persona amada fuera capa de amar a otras en libertad? Para Ánder, el amor está muy acotado pero es a la vez un concepto muy amplio. Ramiro y Luis nos cuentan cómo sólo tenemos en cuenta el amor romántico (Helen Fisher hablaba de tres sistemas cerebrales: lujuria, amor romántico y apego) porque es el que vende, el de los medios de comunicación. Para Lidia, es claro que no nos enseñan a amar. Para Ánder, el amor es absolutamente egoísta. Y a veces incluso lleva a relaciones autodestructivas... ¿y por qué continúan esas relaciones? Pilar afirma que es la dependencia lo que hace que estas relaciones se sigan manteniendo.

¿Y qué hay del amor de los padres hacia l@s hij@s? ¿Es tan incondicional como parece? Según Sócrates (recogido por Platón en el Lisis y el Banquete), los padres no quieren realmente a sus hij@s, sino en lo que quieren que ést@s se conviertan. Y es que, como dijo Shakespeare, el amor es un “mortal trajín”.

domingo, 29 de diciembre de 2013

CAFÉ FILOSÓFICO Nº18
¿PENA DE MUERTE O MORIRSE DE PENA?
     Mal día para l@s supersticios@s... trece personas hablando de la pena...y encima, de muerte. Pero de muerte fue realmente como nos sentimos en esta Café Filosófico, con una media de edad más joven de lo habitual, lo cual hizo que disfrutáramos de un ambiente fresco, distendido y, por cierto, muy muy interesante.
     La primera pregunta que surgió en la biblioteca fue “¿por qué se aplicaba históricamente, con tanta frecuencia, la pena de muerte? ¿por justicia o por miedo? Para ello, se citó un fragmento de Diccionario de filosofía de Voltaire. Según Paula, la pena de muerte se usaba, claramente, por miedo a que las personas que desafiaban las leyes pudieran volver a actuar, o peor, a extender ese “germen” de desafío legal. David, además, comentó que el castigo era una forma de eneñar, una lección para quienes presenciaban tal desastre. A lo que Álvaro añadió que la pena de muerte se asegura que una serie de actos no vuelvan a repetirse. Pero, ¿y ahora? Aún se sigue aplicando en varios países, como un castigo para crímenes de asesinato, espionaje, traición o como parte del Derecho militar. ¿Pero es realmente un castigo la pena de muerte? El fin de un castigo, según Emiliano, es enseñar, y así no enseñas a quien ha cometido el crimen, pues nunca aprende. No obstante, se pretende que los de alrededor aprendan qué no se debe hacer, para que vean las consecuanecias. De hecho, se nombraron algunos ejemplos de cosas que algun@s en el café reconocieron haber hecho a sabiendas de que no debían, como robar en un supermercado, pinchar las ruedas de una bici o prevalecer los propios intereses por encima de los ajenos. Tod@s ell@s admitieron que no lo habrían hecho si esos actos hubieran estado penados con la muerte, pues el riesgo sería muy grande.
     ¿Es entonces más justa una sociedad con pena de muerte? Álvaro matizó que no se puede hablar de justicia en este caso, ya que es un concepto muy subjetivo, mientras que sí se daría, probablemente, una sociedad menos conflictiva. David replicó que esta supuesta “sociedad más segura” traería consigo algo peor: el miedo. Sagrario hizo hincapie en el hecho de reflexionar sobre qué o quién decide cómo actuar ante el crimen, ya que no es lo mismo el derecho que la filosofía del derecho. Levinas (filósofo y escritor judío de principios del siglo XX) escribió que es mejor la cara del otro a la ética de la justicia. La filosofía reflexiona sobre qué entendemos por delito. David establece, por ejemplo, una diferencia, entre quien roba o mata por necesidad y quién no.
     Pero hablemos de un nuevo concepto, el de “eutanasia procesal”. El filósofo Gustavo Bueno propuso esta expresión al referirse a aquellos individuos que hayan cometido crímenes horrendos, dice que si se les hiciera recapacitar sobre lo horrible de los actos cometidos, si se dieran cuenta de la magnitud de sus crímenes, su conciencia no podría soportarlo y tendrían dos caminos: el suicidio, o pedir la muerte voluntaria (eutanasia procesal). Paula piensa que no debería concederse a dichas personas esa muerte voluntaria, ya que el peor castigo es que carguen con la culpa. A lo que Álvaro responde a Paula con otra pregunta: “¿entonces evitarías también el suicidio? y si es así, ¿qué medidas tomarías para ello?” Aclarando igualmente que él no estaría dispuesto a destinar parte de sus impuestos a mantener viva a una persona que, para más inri, no quiere vivir.
     Pasemos ahora a ahondar sobre la muerte, sin penas... ¿Solemos pensar en la muerte? David comentó que ese es el fin de la religión, que pensemos en ella. Miguel, en cambio, piensa que sólo reflexionamos sobre ésta si hemos tenido algún caso cercano de muerte. Sagrario recalcó que actualmente lo tomamos como un tabú, que incluso la sociedad tiende a ocultársela a los niños, lo cual no les ayuda a asumirla más tarde. Alberto, haciendo referencia a esto, habló sobre una experiencia en la cual hasta se le llegó a ocultar su situación a la persona terminal. David opina que esta postura es una forma de protección. Mientras que para Emiliano es fundamental que se sepa la verdad. David, en cambio, opina que no se puede vivir al límite los úlitmos días sabiendo que se está mal. A lo que Álvaro responde que no se trata de vivir al límite, sino de atar cabos.
     Y con las votaciones atamos el último cabo del último café del año. Nos vemos el tercer martes de enero (día 21) con el tema “¿Educación o domesticación?”



viernes, 13 de diciembre de 2013

ÚLTIMO CAFÉ DEL AÑO EN EL IES MATEO HERNÁNDEZ
Martes 17 a las 18h
Cerramos el primer trimestre del curso con el Café Filosófico ¿PENA DE MUERTE O MORIR DE PENA? A l@s que aún no habéis asistido a ninguno, os animo a éste antes de cerrar el año. ¿Quién no tiene algo que decir sobre la muerte? Hay quienes la han experimentado cerca; otr@s, lejos...pero seguro que resulta un tema de interés para la mayoría. ¿Sientes que vives en una cuenta atrás o por el contrario prefieres no pensar en ello? Ven a darnos tu opinión o simplemente a conocer las de otr@s, ya que la escucha es siempre un motivo de reunión y nuevos conocimientos. Os espero, como siempre, en el IES Mateo Hernández, frente al Parque Wüzburg, con algo para picar y unos refrescos.

sábado, 7 de diciembre de 2013

CAFÉ FILOSÓFICO Nº1 (EL RASTREL)
Por fin, llegó el esperado día, l@s asistentes fueron, un@ a un@, tomando asiento con sus consumiciones y con miradas curiosas ojeaban las ocho preguntas que tenían ante sí. Eran preguntas en las que se exponían dilemas éticos y problemas de filosofía práctica muy en boga en nuestros días.
Ángel fue el primero que quiso contestar a una de ellas “¿En qué se diferencia el hombre del animal?” Para él, el animal no tiene conciencia. Alberto, en cambio, afirmó que lo que no tiene es consciencia. Cochino, por su parte, expuso que los seres humanos tendemos a anteponer el bienestar de nuestra especie con la única justificación de sentirnos superiores, llevándonos eso, simplemente, a ninguna parte. No obstante, Raúl hace hincapié en que hemos de prestar atención al concepto de justificación, ya que dependiendo del espacio, del univeso en que nos movamos ciertas demostraciones son o no son objetivas (ilustró este ejemplo con las paralelas que, en algunos espacios, nunca se cortan). Citando a Jesús Mosterín, en Dilemas éticos en la experimentación animal, “Lo más grave es el carácter no científico del prejuicio especista en que se sustenta el argumento. El supuesto de que hay un gran abismo entre los animales humanos y los no humanos, por lo que los primeros merecerían un respeto moral absoluto, mientras los segundos no merecerían respeto moral alguno, no tiene nad que ver con la visión científica del mundo”. Se habló también del experimento Draize http://www.cienciasinvictimas.com/tipos-de-experimentos/test-de-draize/ y se planteó el dilema entre conocimiento (Bien) y sufrimiento (Mal), con el consiguiente dilema ético entre curiosidad y compasión. ¿Cómo medir cuál vale más? Para Ramiro son conceptos totalmente relativos. Iván, en cambio, opina que habría que cambiar el concepto “compasión” por el de “respeto”.
Vamos con otra pregunta “¿A favor o en contra del velo?” Verónica habló de falta de libertades tomando como referencia a algunas conocidas suyas musulmanas. Mariana, en cambio, no considera apropiado tener que opinar en eso si no se es musulmana, y puso como ejemplo que las occidentales también han tenido que ir aprendiendo solas con el paso del tiempo. Para Javi, no es tanto una cuestión de velo sí o velo no, como el trasfondo de lo que se transmite con él. Para Iván, es algo que depende totalmente de la cultura. Ángel no considera el velo un problema siempre que sean las mujeres quienes eligen llevarlo. Mientras que a Esteban le parecen aberrantes las diferencias que éste genera entre hombres y mujeres. Marina no cree que se pueda juzjar algo tan fácilmente sin estar inmerso. Y Cochino no cree que la cuestión sea la prohibición o premisividad del velo lo verdaderamente trascendental, sino la escala de valores. No es la imposición del hombre, sino la de la cultura, de la cual los humanos viven y participan. La cultura, nos dice Cochino, es la mayor forma de dominación. Diana responde al hecho de no poder juzgar una cultura si no estás inmerso en ella, y opina que esto es peligroso porque podríamos llegar al patrón del “todo vale”, mientras que hay valores que deben respetarse. Para Marcos, el velo no expresa sino una forma de represión de la sexualidad, así como la barba en algunos hombres (quienes se afeitan a la hora de encontrarse con su amante) o la toca en las monjas. En referencia a este tema, se comentaron dos artículos, uno sobre la prohibición del velo en Francia por ir en contra de los valores de la República; y otro sobre una mujer feminista y anticapitalista que había elegido llevar velo y quería ir al escaño con él si salía elegida en las elecciones. Como recomendaciones, los autores J. Habermas y A. Honneth, con La inclusión del otro y La lucha por el Reconocimiento, respectivamente.
Para finalizar, las preguntas “¿Facilitar o no la muerte a una persona que no esté terminal?” “¿Es necesario estar enfermo para que a alguien le ayuden a morir si es ésta su voluntad?” Para Alberto, siempre es el enfermo quien ha de elegir. Pero Verónica nos presenta un caso en el que el enfermo no pueda elegir, y su familia a veces no decide lo que éste querría. Ángel nos plantea la pregunta de si el enfermo es totalmente consciente de que quiere morir o está influído por algún tipo de locura transitoria, presión social, etc. Llegados a este punto hablamos de la pendiente resbaladiza y se expusieron las características que ha de cumplir un caso médico para que se considere eutanasia, la cual hay que diferenciar del suicidio asistido. La película Mar adentro, por ejemplo, no es un caso de eutanasia, aunque nos hayan hecho creer lo contrario...como en tantas otras muchas cosas, y para eso está la Filosofía amig@s, para reflexionar, y no simplemente creer...

jueves, 28 de noviembre de 2013

CAFÉ FILOSÓFICO Nº 17
LA RESPONSABILIDAD

Tras una breve explicación acerca de cómo se formaron y en qué consisten los cafés filosóficos, puesto que había asistentes nuev@s en esta ocasión, dio comienzo el 17º Café Filosófico con un ejercicio escrito en el que cada cual había de escribir un ejemplo en el que se hubiera sentido o se sintiese responsable de algo o de alguien. Algunos de los ejemplos nos los dieron Vega (cuidar de su hermano cuando sus padres no estaban), Ángel (realizar una forma de consumo responsable de acuerdo con unos principios éticos), David (tener cuidado con las cosas que te prestan), Sagrario (sacar a su perro porque es ella la responsable del mismo, independientemente de si ha sido ella quien haya elegido o no tenerlo), Paquita (cruzar por un paso de peatones evitando un riesgo de atropello al ejercer un acto de responsabilidad), Alberto2 (ponerse el cinturón de seguridad al montar en el coche) o Alberto (estar atento a la conciencia, pues es lo que nos lleva a ser responsables y reconocer el peligro).
Para Cristian, la responsabilidad que conlleva o no un hecho está siempre relacionada con el país en que se vive o la cultura a la que se pertenece. Aunque quizás en este caso sólo a efectos legales, pues hay países en los que está prohibido besarse y aún así las parejas se besan, no siendo por ello menos responsables ni conscientes de lo que están haciendo. Ángel añade que la falta de responsabilidad suele tener como base la falta de información. De hecho, Paquita reafirma este comentario comentando que la desinformación es precisamente a irresponsabilidad.
En el Café se fueron comentando diferentes tipos de responsabilidad:
  • Responsabilidad como imputación causal de los actos cometidos
  • Responsabilidad por lo que se ha de hacer: el deber del poder
  • El tercer tipo es el que pregunta ¿qué significa actuar irresponsablemente?
  • Responsabilidad no recíproca. No queda claro si existe responsabilidad hacia ciertas personas
  • Responsabilidad natural
Para Sagrario, no obsttante, la responsabilidad no se puede definir, está sujeta a la misma peripecia existencial. Paquita cree que es un concepto que hay que conocer de manera general pero que se ejecuta individualmente.
Pero, ¿qué hay de la diferencia entre responsabilidad y deber? Elena nos alcaró, mediante un ejemplo, la diferencia: el hecho de tener hijos ya te hace responsable, pero el deber es lo que la ley te exige hacia ellos. Róber afirmó que es el hecho de decidir el que nos convierte en responsables, cosa que nos diferencia de los animales, según dijo Cristian, ya que no se plantean múltiples opciones, actúan por instintos, sin plantearse el coste de oportunidad de una decisión tomada. Aunque aún hay más, ¿qué ocurre con esa responsabilidad que no se siente hasta que un@ ha sido irresponsable? Muchas veces, no nos sentimos responsables hasta que cruzamos la línea de lo prohibido y nos damos cuenta de que no deberíamos haber hecho eso. Y lo más complejo, ¿existe la responsabilidad sin libertad? Paquita ilustró esta cuestión con una magnífica pregunta “¿es responsable un niños con un fusil?”


Alberto, directamente, se dirigió a mí y me preguntó “¿te consideras libre?” yo le respondí que no. Y acto seguido me preguntó “¿y eres responsable?” lo cual nos ilustró un ejemplo más. Cristian apuntó que cualquier acto tiene consecuencias, y eso es lo que nos hace responsables. Pero invirtamos la pregunta: ¿existe la libertad sin responsabilidad? Ángel nos dijo que hay animales libres, pero no tienen responsabilidad porque no establecen un juicio (canibalismo, maltrato...). Por el contrario, Alberto aseguró que los animales sí son responsables, ya que el hecho de querer seguir viviendo los hace responsables de sí, mientras que algunos se dejan morir (ejemplo de los caballos que se dejan morir por pena, por haber perdido a algún ser cercano).
Interesante esta tertulia sobre la responsabilidad, gracias a tod@s vosotr@s que lo hicisteis posible. No olvidéis la fecha del próximo Café, el martes 17 de diciembre.
De nuevo, ¡GRACIAS!


domingo, 17 de noviembre de 2013



  • https://maps.google.es/maps?q=ies+mateo+hernandez&ie=UTF8&hq=ies+mateo+hernandez&hnear=Salamanca,+Castilla+y+Le%C3%B3n&t=m&z=14

  • Como propuso un@ de l@s miembros del último café...."¿Eres responsable de tu rosa porque la has domesticado?" Ven a pasar un rato agradable en compañía de aquéll@s a quienes les gusta compartir, charlar, escuchar, aprender...REFLEXIONAR! LA RESPONSABILIDAD es el tema de este 17º Café Filosófico en el IES Mateo Hernández.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

COMIENZAN LOS CAFÉS FILOSÓFICOS EN EL RASTREL!!!! ¿Te atrae la filosofía no académica?
 ¿te gustaría dar a conocer algunas de tus experiencias y saber lo que otr@s opinan de ellas? ¿te gusta conversar, indagar, inquietar o simplemente escuchar? La vida está hecha de sueños, opiniones, hechos y movimiento; nuestro reto en el café filosófico es convertir todas estas cosas en palabras, y lograr que poco a poco tu formación filosófica sea cada vez mayor. Sin clases, sin temario, sin teoría...solamente con la práctica de la filosofía y las ganas de pasar un buen rato. Te esperamos el viernes 29 de noviembre a las 17h30 con el primer Café Filosófico que llevará por nombre PONTE EN SU LUGAR ¿en el lugar de qué, de quién, por qué? Ven a descubrirlo.