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miércoles, 2 de abril de 2014

CAFÉ FILOSÓFICO Nº4 EN EL RASTREL
¿EDUCACIÓN O DOMESTICACIÓN?

Separar a l@s alumn@s por edades, evaluarl@s, presentar programaciones cuyos objetivos y contenidos han de cumplirse en determinados plazos...éstas son algunas de las prácticas que se llevan a cabo en el sistema educativo. ¿Qué opinan de esto los miembros del Café? Para Valentín, el hecho de separar al alumnado por edades no es estrictamente necesario; y respecto a la evaluación por notas, no cree que haya de hacerse, es algo completamente innecesario. Luis opina que sería mejor centrarse más en los casos específicos y dar a conocer a l@s alumn@s sus opciones, haciendo eco de su libertad de elección. En cuanto a las notas, considera más útil fomentar el trabajo en grupo. Benjamín considera que se está privando a l@s estudiantes de libertad, ya que tod@s tienen que seguir el mismo programa, y añade que se puede seguir lo mismo pero no de manera estricta. Para Luis, es diferente lo que se enseña que la forma en que se enseña; para él, la forma se relaciona de manera directa con términos económicos.

Para María Zambrano “supone la educación que el hombre es un ser nacido de modo inacabado, imperfecto, más necesitado de ir logrando una cierta perfección y capaz desde luego de lograrlo, aunque sea con la relatividad propia de todas las cosas humanas”. Pero, ¿quién ha de ayudarlo a perfeccionarse? ¿Puede hacerlo por sí solo? ¿Es necesario un educador? ¿Puede adquirir las facultades necesarias en su mismo hogar? Para Luis, l@s alumn@s estarán cada vez más en casa aprendiendo con sus padres. Valentín opina que no es imprescindible un centro educativo, ni tampoco una familia, sino una serie de técnicos, que enseñen cómo desarrollar ciertas actividades concretas. Para Kiwi es un peligro que los padres eduquen a los niños, y como ejemplo nos da el de EEUU, donde algunas familias niegan la teoría de la evolución, transmitiéndoselo así a sus descendientes. Para Lidia, la escuela es de una importancia fundamental, ya que abre a los educandos a un mundo nuevo, fuera del núcleo familiar. Javi está de acuerdo, pues la escuela cumple dos funciones necesarias: socialización y relación. Lidia añade, además, que a los padres se les termina el papel de educadores en un momento dado, después los niños han de desarrollar la imaginación y el humanismo en contextos diferentes.

Freire: “Los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión”. ¿Favorece el sistema la reflexión de educadores y educandos? Tod@s parecen negarlo rotundamente. Por ello hicimos un ejercicio mental pensando en profes que recordáramos con cariño, y parece que tod@s ell@s nos habían proporcionado algo similar, difiriendo del resto: la libertad de crear, de pensar, y la pasión con la que nos concedían esa libertad así como el entusiasmo que se respiraba cuando impartían sus clases. Laura recordaba risueña cómo su profesora de audiovisuales despertaba su curiosidad por el cine. Valentín nos cuenta cómo su profesor de inglés les permitía opinar libremente en clase. Paula tiene un buen recuerdo de las actividades en grupo... Luis no considera tan importante tener muchos conocimientos (siendo profesor) como saber transmitirlos.

Sagrario Rollán, profesora de Filosofía, escribía en un artículo titulado “Hansel y Gretel: cocinando niños”: “La escuela, que apenas existe como tal desde hace dos siglos, ha permanecido casi inmutable, anclada en los prejuicios con los que nació, aherrojada en las estrechas miras utilitaristas y positivistas de adiestramiento y productividad con las que, salvo honrosas excepciones, se proyectó.” Valentín está de acuerdo con estas palabras y comenta que el sistema está cerrado y dominado por la clase política. Para Luis también está claro que hay muchos intereses creados. Y mientras prevalezca el beneficio económico antes que la propia educación, ésta nunca llegará a funcionar correctamente...




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